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Las fases del duelo

Nunca imaginé que llegaran a ser tan reales las fases del duelo. Sobre todo la de la negación: he llegado a desear que se tratara de una broma de mal gusto,  que no fuera cierto… cualquier cosa sería preferible a que ya no esté. Una se piensa que tiene asumida la muerte, que es tan consciente de que nos morimos y lo tienes tan aceptado que crees que te adaptarás sin dificultad…pero no.

Nunca imaginé que pudiera llegar a doler tanto una pérdida que sabía que iba a ocurrir, asumida como inevitable, para la que me creí preparada…pues no. Y hablamos de alguien que no conocí en persona, ni siquiera oí su voz. Tan sólo sus palabras escritas, pero su humanidad era tanta que logró traspasar las barreras de la distancia y del soporte material y ocupar un lugar mucho más importante del que fui consciente. Me estremece pensar en su familia, para quienes la pérdida debe ser tan, tan grande, tan, tan dolorosa que me cuesta atreverme a expresarme y más aún a preguntar.

Lo peor es que a pesar de tener clara su importancia a nivel profesional y de hacérselo saber, me faltó tiempo, me faltó tiempo a nivel personal, me faltó saber cómo estaba por dentro, me faltaron respuestas,

me faltó oir su voz….                 rperuga_

Aqui el factor tiempo ha sido devastador, la incertidumbre es terrible. ¿Supo él ver que se acercaba el fin y de ahí las numerosas visitas y selfies de los últimos días? ¿Era un adiós al mundo lo que reflejaba su mirada en esas últimas fotos? ¿Pudimos habernos despedido? ¿Hubiera sido “mejor” hacerlo? Preguntas que quedarán sin respuestas. Debo asumirlo y ser capaz de seguir sin ellas.

Sabes que estás viviendo los ultimos tiempos de una persona, pero no sabes en qué momento despedirte. y no lo haces porque esperas que aún no haya llegado el momento, quedándote esa tarea pendiente, repasando las últimas palabras que intercambiasteis, viendo lo absurdas de éstas o inoportunas….todas te parecerán inadecuadas…pero en mi caso, fue peor, no lograba encontrar las palabras, me sentía tan mal, por mi propio caso familiar que opté por buscar un momento mejor, por esperar…y llegué tarde….

Tengo que dejar de darle vueltas al por qué de las cosas y aceptarlas, seguir adelante con mi proyecto de reconocimiento público, aunque no obtenga los apoyos que busqué, aunque lo haga sola, será mi tarea, mi despedida aunque nunca pueda saber que habría opinado él…

Cuántas vueltas le he dado también a las recomendaciones de El mundo amarillo de Albert Espinosa, para transformar la pérdida en ganancia y entender “un modo de ver la vida cuando ya no temes a la muerte” y sí, lo entiendo, lo hago, pero…no es suficiente, no, no lo es…Le dije que era uno de mis amarillos y, desde luego, lo seguirá siendo aunque el no lo hubiera leído. También le dije que iría a leérselo…ojalá lo hubiese hecho, ojalá hubiese podido ir…Pero ya no puedo volver atrás, he de asumir ésta pérdida y transformarla en ganancia leyendo y releyendo todas sus reflexiones y manteniéndolas muy presentes siempre…no olvidar para mantenerle vivo.duelo

“Tienes que preparar tu duelo” me dijo y ahora es cuando entiendo todo el significado de estas palabras. Hasta el final, fuiste un mentor, Ramon, un ejemplo de calidad humana, brindando ayuda y consejo desde tu cama de hospital. Ojalá pudiera parecerme aunque ínfimamente a tí, ojalá existiesen más personas como tu, ojalá todos nosotros, seguidores y admiradores tuyos, podamos asumir y transmitir tus enseñanzas, tus reflexiones, como preferías llamarlas aunque para mi, son enseñanzas en el más puro sentido del término. Y, ojalá, fuera cierto que nos ves y nos oyes y te llegue mi despedida y agradecimiento, e incluso mi arrepentimiento por mi ausencia o palabras inoportunas, aunque casi prefiero desear una máquina del tiempo y recuperar esos momentos en el espacio-tiempo que conocemos y volver a leer tus respuestas a mis preguntas.

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